A veces escucho a la gente decir que lo
único que quieren es ser feliz.
A veces pienso que por que yo no soy
feliz.
A veces creo que tengo que ser feliz.
Pero sólo a veces.
Otras muchas veces me pregunto por que
quiero ser feliz.
Y que es la felicidad para mi.
Entonces pienso.
Y a veces al pensar saco conclusiones.
Pero sólo a veces.
Y de esas veces, como puede ser ahora,
veo que la felicidad soy yo.
Que yo soy el amor.
Y que la felicidad no es la consecución
del cumplimiento de mis deseos.
Que la felicidad esta en mi mente.
Y que yo soy mente.
Por lo tanto puedo elegir.
Cuando tengo pensamientos de
agradecimiento soy feliz.
Y que mejor pensamiento que el
agradecimiento a mi propia existencia.
Por que estoy.
Y observo.
Y pienso.
Entonces ser feliz posiblemente no sea
un fin.
Será una circunstancia.
Será una circunstancia.
Una circunstancia creada.
Creada por mi.
Por mi pensamiento.
Posiblemente yo sea un transcurso
mental por el cual pasan cosas.
Por ejemplo la felicidad.
Entonces la felicidad soy yo.
Y por lo tanto soy felicidad en cuanto
dejo sacarla de dentro.
La felicidad y el amor están en mi.
Y son inagotables.
Puedo repartir cuanto quiera.
No se acaba.
Es mi decisión dejarla salir.